Vaya por delante que somos unos locos de la operativa intradiaria, necesitamos nuestra dosis diaria de mercado, más aún, nos gusta la velocidad… pero controlando sobre todo el riesgo: hacemos scalping. Nos gusta negociar a diario, va con nuestra forma de ser. Pero hay otras razones objetivas para decantarse por este tipo de operativa frente a otras, y una en particular: permite ganar dinero. Al final del artículo, expondremos las dificultades, que las tiene y son duras.

 

Ventajas del day trading

 

1. Menor riesgo posible

 

En primer lugar, el hecho de cerrar las posiciones dentro de la sesión minimiza el riesgo. En nuestro caso y debido a nuestro sistema, el hecho de cerrarlas en cuestión de segundos o minutos, lo minimiza al máximo. La realidad es: a menor tiempo de exposición en el mercado, mayor control sobre el riesgo de pérdidas.

 

Los mercados se ven afectados para bien o para mal por innumerables noticias: nuevas normativas que afectan a determinados sectores, despidos o contrataciones de puestos directivos, lanzamiento de productos, informes gubernamentales sobre sentimiento del consumidor, litigios legales, presentación de cuentas de resultados, un tweet de un presidente loco de EEUU, etcétera… Todo esto, activa el mercado en una dirección o en la contraria, a menudo de forma instantánea, no hay forma de reaccionar. Con lo cual podemos resultar beneficiados o perjudicados según tengamos abiertas posiciones alcistas o bajistas.

 

Si esto es un peligro para traders intradiarios con estrategias que necesitan horas de desarrollo, en el caso de las posiciones abiertas overnight, es aún más dramático: cuando el mercado abre al día siguiente, podemos haber perdido una gran parte del valor de nuestras acciones debido a un gap (o movimiento) en contra de nuestra posición, y no es posible hacer nada, estos gaps pasan por encima de las órdenes de stop loss automáticas.

 

En este sentido, el scalping no tiene competencia, no es ya que dejemos las posiciones cerradas al finalizar la sesión, sino que la mayor parte de la sesión estamos fuera del mercado: apuntamos, disparamos, y nos retiramos con la pieza.

 

2. No va de rentabilidad, va de dinero

 

Es lógico que antes dedicar un minuto a formarse en operativa intradiaria, se busque información sobre las cantidades que se pueden obtener. Y si esas cantidades valen el esfuerzo de comenzar este camino. Es un paso importante y debe compensar. Nuestra filosofía es, como en cualquier otro trabajo, la de focalizarnos en aprender, y no dejar que el dinero nos gire la cabeza, la compensación económica viene después. Pero todos hemos pasado por este momento de decisión inicial, y aportaremos luz  al respecto.

 

Para los que buscamos en el trading un salario, o como mínimo un sobre sueldo, es insuficiente la rentabilidad del swing trading, ni en muchos casos disponemos de las cantidades necesarias para obtener esa rentabilidad: ¿quien dispone de… no sé, 80.000$? E imaginando que los tengamos y que seamos unos cracks, solo por debajo de Buffet, ¿se puede vivir con un 5% anual de 80.000$, que son 4.000$ (resta el cambio de moneda, IPC….)? Eso es rentabilidad.

 

La operativa intradiaria, permite realizar varias negociaciones en un día, especulando con el dinero de nuestra cuenta, una y otra vez, en cada una de ellas. Nos basta una estructura de pocos céntimos para obtener cantidades significativas. La cantidad de cada operación depende del lote de acciones que compremos, de los centavos de estructura del patrón a negociar, de las comisiones que nos cobren y de las condiciones de la big picture para estirar la operación (dejar correr los beneficios).

 

Pongamos un ejemplo modesto: compramos un lote de 600 acciones x 5 centavos – 6 dólares de media en comisiones, y no estirando la negociación (cerramos la operación con el objetivo mínimo), son 24$. Eso varias veces durante la sesión.

 

Por supuesto, también se pueden negociar lotes de 1.000$ o  2.000 acciones (manejar estas cantidades depende de tu madurez emocional, hablamos de ello en nuestro artículo sobre cuánto se puede ganar en el day trading). 1.000 acciones  x 5 centavos – 10 dólares de media en comisiones, y estirando la negociación hasta 1:2 (doble del objetivo mínimo): son 90$. Hay margen para jugar con el número de operaciones y de lotes de acciones. Eso es dinero.

 

3. No es necesaria una cantidad desorbitada para poder operar

 

Las cantidades necesarias para operar, son manejables. Los brokers multiplican la cantidad depositada en la cuenta X4, X6, X10… (Cada bróker tiene sus normas), de forma que el buying power aumente, y sea posible acceder a un mayor lote de acciones, o a valores de mayor nominal. Así, si depositas 2.500$, y el bróker lo multiplica por 6, dispones de un poder de compra de 15.000$. El dinero que pierdas en las negociaciones se restará de los 2.500$, y el que ganes se le sumará. De esos 2.500$ el bróker cobrará mensualmente el coste de la plataforma (las hay de 80$ y de 300€) y las comisiones (en función del volumen de acciones que se hayan movido ese mes).

 

Pero la regulación solo permite operar con el 70% del buying power de que dispongas, por tanto de los 15.000$ puedes comprar acciones por valor de 10.500$. Por ejemplo puedes comprar 200 acciones de un valor con nominal de hasta 52$, u 800 acciones de un valor con un nominal de 13$. En resumen, puedes jugar con el lote en función del nominal, para ajustarlo al dinero disponible en tu cuenta y al objetivo económico a alcanzar.

 

4. Rapidez de aprendizaje

 

Otra ventaja importante del day trading es que tenemos cada día la oportunidad de mejorar. Cada día podemos negociar varios de los patrones que estudiamos a través de nuestro sistema. Cada día se puede trabajar sobre los diferentes aspectos de los patrones que hay que dominar. Con el paso del tiempo, la mejora en la lectura del mercado es evidente, la capacidad de relacionar conceptos entre sí va en aumento: el aprendizaje a nivel técnico es exponencial.

 

5. Da igual que el mercado suba o baje

 

Para un operador intradiario, es indiferente que el mercado suba o baje.  Podemos comprar y vender cuando está alcista, y vender y comprar cuando está bajista. A lo primero se llama ir largo, a lo segundo ir corto. La cantidad de valores disponibles para operar en corto, será mayor o menor según el bróker.

 

Dificultades de hacer trading intradía

 

Deben considerarse muy seriamente las dificultades antes de empezar a aprender esta operativa. Si crees que no podrás con ello, entonces da igual todas las ventajas que ofrezca esta forma de especulación. Nosotros hemos pasado por esto, dale crédito a lo que te contamos.

 

1. No es fácil dominar las emociones

 

Ser un ganador consistente en operativa intradiaria es difícil. Nos gustaría enseñar en nuestra página web una foto nuestra operando en shorts en el paseo marítimo, como otros. Pero eso es mentir. Esto es un oficio, y lleva su tiempo, como cualquier otro, en el que poco a poco se va mejorando. No hay un momento previo en el que uno no es trader, y al siguiente otro, donde ya sí lo es. No, es una progresión según la cual vamos aumentando el ratio de negociaciones exitosas hasta que nos estabilizamos en un porcentaje ganador. Aprender lleva su tiempo y no respetar al mercado, acelerando los tiempos de aprendizaje artificialmente, se paga caro.

 

La dificultad reside fundamentalmente en el tiempo que hace falta para aprender a dominar nuestras emociones. En la fase inicial, cuando operamos en cuentas demo, podemos centrarnos sin mucha dificultad en dominar la técnica del sistema, pero cuando los objetivos se han alcanzado, y pasamos a abrir una cuenta en real… Las emociones entran realmente en juego. Perder o ganar en cada operación desata las emociones, y éstas influyen de tal modo sobre nuestras decisiones (evidentemente para mal), que es como si comenzara una nueva fase de aprendizaje: ya tenemos conocimientos técnicos, ahora aprendamos a aplicarlos dejando a un lado las interferencias emocionales y las creencias que generan.

 

Lo sensato cuando se opera en real es comenzar con lotes pequeños, para que las ganancias y pérdidas, que ahora son reales, no generen emociones que nos impidan ejecutar el sistema con rigor. Por tanto, hay una tercera fase. Cuando logras la consistencia con dinero real controlando las emociones, aún queda otro paso por dar: aumentar progresivamente los lotes de acciones en cada operación (es decir, aumentar tanto las ganancias como las pérdidas cuando las haya). Técnicamente es igual operar con 200 acciones que con 2.000 pero emocionalmente es un abismo, y para llegar a ello, hay que ir dominando las emociones con cada ampliación de lote (de 200 acciones se pasa a negociar con 300 o 400, y así, poco a poco, se va progresando en el lote a negociar y el control emocional de cada nivel).

 

En nuestra opinión, de todo lo que mencionamos en el artículo, este apartado es el que debes considerar como el factor más importante si decides aprender nuestra operativa. De lograr el control emocional dependerá o no finalmente que seas un ganador consistente. Y el aprendizaje lleva su tiempo.

 

2. Hay que estar delante de las pantallas todos los días

 

Aquí no se trata de abrir una negociación un martes, y dejarla abierta unos días o semanas a ver cómo se desarrolla. No, en esta operativa, hay que estar delante de las pantallas, vigilando valores para cazar la formación de patrones, y esperar la oportunidad de negociación si finalmente cuadran todos los factores que exige el sistema.

 

No podemos asegurarte, como dicen otros, que con dos horas al día se puede vivir de esto. De hecho, antes de plantearte vivir del trading, plantéate una meta más modesta: ganar un sobre sueldo cada mes debería ser el primer objetivo. La horquilla de tiempo dedicado va desde traders que, con el tiempo y la sangre fría, se especializan en negociaciones de momentum (primera hora de mercado) y cumplen sus objetivos antes de una hora hasta aquellos que esperan con paciencia el tiempo necesario (una hora o cinco) hasta que identifican patrones en los que se sienten seguros abriendo la posición.

 

En cualquier caso, es un trabajo diario, pues se trata de mover el dinero de tu cuenta varias veces al día. Y para ello, has de estar delante de las pantallas identificando oportunidades.